sábado, 5 de noviembre de 2011

El Sueño de un Castillo

A 83 kilómetros al norte de Burgos, en la vertiente mediterránea, valle del río Nela y con unos 24 habitantes aproximadamente, encontramos este pequeño pueblo burgalés. Al norte de la Sierra de Tesla y con unos 520 metros de altitud, pertenece a la comarca de Las Merindades. Su ayuntamiento es Merindad de Cuesta Urria, pedanía de Nofuentes.

Foto tomada por Javi

Desde Medina de Pomar hay unos 10 kilómetros aproximadamente. Desde el corazón de las Merindades, Cebolleros es un punto estratégico donde iniciar visitas a parajes naturales excepcionales.

La historia cuenta, que en Merindad de Cuesta Urria, ya se asentaron los visigodos, en las cercanías de Mijangos, sobre el siglo VI. Es una de las localidades más antiguas de la Merindad.

En este pequeño pueblo nos encontraremos con un castillo como en muchos otros pueblos, pero este tiene una historia peculiar, pues no es el fuerte de ningún señor medieval, ni el bastión de una civilización medieval.

El castillo de las Cuevas, que es como se llama, es una construcción de estilo neo-romántica de finales del siglo XX, en cuya construcción se han empleado casi veinticinco años, hecha con cantos rodados de río por el vecino Serafín Villarán (Fallecido en 1998).
Foto tomada por Javi
Serafín Villarán Nace en el año 1935 en el pueblo burgalés de Villarias trasladándose a vivir en su juventud a la villa Vizcaína de Santurtzi y trabajo casi toda su vida en una fabrica.


En el año 1977 y sin grandes conocimientos de construcción inicio la obra del Castillo de las Cuevas. Construido solamente con su imaginación, esfuerzo y paciencia utilizando piedras de los ríos Nela y Trueba.

Tras su fallecimiento en 1998 y al no poder acabar su sueño, sus descendientes continúan haciéndolo por él.

En la planta baja del castillo hay una taberna, solo abren en semana santa y los meses de Julio y Agosto y hasta la segunda quincena de septiembre.


Vale la pena ir a observar el trabajo de un hombre, y el esfuerzo y dedicación que se han necesitado para crear un castillo de la nada, con piedras y sueños.


Foto tomada por Javi


¿Cuantos hemos soñado ser caballeros o damas en reinos medievales?, ¿cuantos en cruzar murallas bajo los vítores de la multitud a sus señores?, no obstante todo queda en un sueño, pero un hombre llevó ese sueño hasta el fin, trabajó incansable como los constructores de antaño, e hizo realidad su sueño. Y ahora al pasar por delante de sus muros de piedra, la gente dirá “ahí se alza la Fortaleza de Don Serafín, Señor de Las Cuevas”

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